Es ideal para adolescentes o pieles que comienzan a notar exceso de grasa, puntos negros o pequeñas impurezas, ayudando a mantener la piel limpia, equilibrada y saludable.
Además, trabajamos siempre con delicadeza para respetar la sensibilidad de la piel, consiguiendo un resultado fresco, uniforme y mucho más cuidado desde la primera sesión.
Una higiene básica, pero imprescindible para crear una buena rutina y lucir una piel bonita desde el inicio.